ZP y su gobierno prolongan un oscuro
pudridero del mísero
Haití sin
democracia, que con nuestra ocupación
'sine
die' esta[mos] arma[n]do:
Ya no está el ejército
español defendiendo, como hasta hace poco, las vallas fronterizas de una
Melilla supuestamente en paz con el vecino Marruecos. Pero, en cambio, sí
que sigue aún desplegada nuestra tropa en otra frontera haitiana -con la
República Dominicana (ver mapa de EL PAIS: <a href=http://mipais.elpais.es/afondo/paisMultimedia.html?id=HTI>"Despliegue
español en Haití"</a>)... y, de vez en cuando, hasta se ven
implicadas en disparar ante una algarada de montoneras caóticas que
terminan con el resultado de víctimas civiles. ¡Demasiado, sobre
todo porque ya no se sabe para qué bien -o por quién- estamos interviniendo
en realidad allí a estas alturas!
En el negro agujero de lo que
nunca está de actualidad -ni para nuestro mejor o.ene.gismo, voluntarista-
quedan demasiados seres humanos aún olvidados (por territorios sin reclamo
de autodeterminaciones, estatutos, "pobreza-cero", arreglo de su deuda externa y
balanza fiscal, o meros sufragio) que apenas generan telegráficas notas o
comentarios (más exiguos e infrecuentes de los de otros asuntos siempre
enfatizados en la agenda pública: Irak-Siria-Irán, Venezuela-Bolivia&Cuba,
etc.), aunque desde luego nunca lleguen a ser juzgados dignos de
visualizarse con alborozada fotografía de nuestros mandatarios 'haciéndose la
ola' (como la celebérríma de Moratinos con Bono en Herat), por lo que si
nos descuidamos terminará pareciendo que ni siquiera existen...
Por ello mismo, ante el lejano pero más que
preocupante nuevo eco de datos sobre la última hora (del chino 'Diario
del Pueblo': <a href=http://spanish.peopledaily.com.cn/31614/4084969.html>"Suman tres muertos en jornada electoral
haitiana"</a>), quizás debería de
procurarse destacar más la siguiente supuesta minucia:
El ministro de Defensa José Bono,
aseguró durante su visita a las tropas españolas destacadas en Haití (dentro de
una 'Operación armada de la Coalición Internacional -de Pacificación- del
MINUSTAH', a la que España contribuye con 200 infantes de Marina) que
"hasta después de las elecciones" se comprometía a seguir presente en el
país caribeño, según un último comunicado ministerial; meses antes había
amenazado con "replegar sus soldados, junto a Marruecos, si no llegaban
fondos"... [ ver Noticia de 'La Vanguardia' ]
Mas, por
desgracia, y a pesar de llevar desde hace dos
años ocupado por tropas extranjeras "...para su democratización", nadie se
atreve a prever ya una fecha de ningún 'cambio' en la actual condición
-inhumana- del País (según 'La Crónica de Hoy' mejicana: <a href= http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=224354>Sicarios,
traficantes y represores buscan la presidencia en Haití</a>), como
bien poco hace que -muy
oportuna mente- nos recordó Erika
Casajoana:
Haití debería haber celebrado
elecciones municipales, legislativas y presidenciales entre octubre y diciembre
del pasado año 2005. Según la Constitución el nuevo presidente deberá tomar
posesión este febrero, pero tras el cuarto aplazamiento de las
elecciones, y sin que haya de momento una nueva fecha, los haitianos permanecen
a la espera. Cuando el presidente haitiano
Jean-Bertrand Aristide perdió el poder ante una rebelión armada en febrero de
2004 y huyó del país, le sucedió de forma provisional el presidente del Tribunal
Supremo, Boniface Alexandre. Días más tarde un Consejo de Sabios nombró como
primer ministro a un antiguo funcionario de la ONU residente en Florida, Gérard
Latortue. El gobierno interino tiene como principal misión lograr una
transmisión ordenada del poder a nuevos líderes democráticamente elegidos dentro
del plazo de los cinco años del mandato que irregularmente ganó Aristide en
diciembre de 2000.
Pero las dificultades para
garantizar una votación libre y justa en la nación más pobre de América están de
momento superando los esfuerzos del gobierno y de los donantes internacionales.
En un país con pésimas comunicaciones, no se han logrado repartir todavía ni la
mitad de las tarjetas electorales, y en algunas zonas el registro de nacimientos
y defunciones no se ha tocado en 10 años, con lo que el censo es muy poco
fiable. Por encima de todas las dificultades técnicas está la falta de
seguridad. Pandillas armadas aterrorizan a la capital con sus continuos
secuestros, extorsiones y tiroteos (...) Ahora bien, es iluso pretender que
8.000 hombres entre militares y policías pacifiquen un área equivalente a
Bélgica y con cerca de 9 millones de habitantes, la mayoría de los cuales viven
con menos de 1 dólar al día.
El contingente de paz internacional
es claramente insuficiente, pero es que... ¿Cuántas muertes estamos dispuestos a
asumir en misión humanitaria en un caso perdido como Haití? George W. Bush,
ninguna. La Historia del pueblo haitiano ha estado marcada por mucha violencia.
Las cosas se torcieron muy pronto, cuando Cristóbal Colón fundó el 25 de
diciembre de 1492 en lo que hoy es la costa haitiana el primer poblado europeo
en América, y lo llamó Fuerte Navidad. Dejó a parte de su tripulación ahí y
partió. Pero a su vuelta al año siguiente el fuerte estaba en ruinas y sus
moradores muertos por los indios taínos (...) En 1697 el tercio oeste de la
isla La Española devino oficialmente colonia francesa, conocida por la riqueza
de su producción y la crueldad que sufrían sus esclavos africanos. En 1804, esos
esclavos lograron rebelarse, tomando el nombre taíno de su isla, Haití.
Constituyeron la primera república negra
del mundo y la segunda nación independiente de América, después de Estados
Unidos, aunque éstos rechazarían reconocerla durante seis décadas para evitar
que cundiera el ejemplo entre sus propios esclavos. La antigua metrópolis se
vengaría por su pérdida y por la brutal eliminación de los colonizadores
franceses al exigir 150 millones de francos de compensación bajo amenaza
militar. Haití acabó pagando a Francia 60 millones de francos a lo largo de 45
años, endeudándose y desestabilizándose en el empeño. Haití invadió y colonizó
en el S. XIX lo que hoy es la República Dominicana, y a su vez fue invadida y
colonizada por Estados Unidos entre 1915 y 1934; ha vivido guerras civiles por
motivos raciales entre negros y mulatos, sobreviviendo bajo incontables
dictadores, con innumerables golpes de Estado militares y rebeliones (...)
Escarmentado tras su deposición en 1991 por un golpe militar, Aristide
desbandó al ejército después de que una coalición militar bajo mando
estadounidense y bendición de Naciones Unidas lo devolviera al
poder.
(...) A pesar de todas las
decepciones en Haití, sus ciudadanos merecen una oportunidad. La mitad de sus
habitantes tienen 18 años o menos, y tienen derecho a esperar un futuro mejor.
La comunidad internacional debe seguir implicada para que la gente de buena
voluntad de Haití mantenga la esperanza de contar con un gobierno democrático en
2006.
¡Ojalá
este asunto pudiera suscitar igual atención mediática -y consiguiente
sensibilización 'humanitaria'- que lograron en otros momentos, por ejemplo,
los Kuwait, Bosnia/Kosovo o Talibanistán de turno... Porque, a poco que de
veras se intentare, dado sus dimensiones relativas habría razón
para el optimismo; incluso a corto plazo! Y no estará de más que comencemos
el -'nuevo'- Año 2006 con algún empeño por lograr una solución de
cualquier cosa que, para variar, no haya de aplazarse hasta fechas tan remotas
como esa en la que habremos de resignarnos a que -por
futuras generaciones- se ponga
fin a los pagos de nuestra actual Hipoteca.
Mas, entre tanto, ¡mucha salud! PGP |