Reunión de pastores...
Publicado en General el 3 de Agosto, 2008, 10:14 por floreal|
Afirman que cuando no se quiere o no se sabe solucionar un problema se suele
crear una comisión ad hoc. El Gobierno anda desorientado con la crisis
y por eso ha convocado una reunión de expertos. El diccionario de la
Real Academia debería definir al experto económico como aquel
economista que trabaja en el servicio de estudios de una multinacional
o de una entidad financiera o de una asociación empresarial o de alguna
fundación dependiente de las anteriores. Sólo son expertos aquellos que
están al servicio de las fuerzas económicas, son éstas las que otorgan
patente y diploma.
Efectivamente, el Gobierno —más bien diríamos la Oficina Económica del presidente, ya que no creo que a Solbes le haya hecho mucha gracia la idea— convocó para el pasado día 24 a economistas de la Asociación Española de Banca, del BBVA, del Santander, de Repsol, de La Caixa, de Caja Madrid, del Instituto de Estudios Económicos (CEOE), etc. Como se ve, todos ellos representan los intereses de las clases bajas y medias. A pesar de
que la convocatoria de tan magna reunión se anunció días antes a bombo
y platillo, casi nada ha trascendido de lo tratado después de su
celebración. Quizás por desavenencias dentro del propio Gobierno. En
cualquier caso, no es difícil adivinar su discurso y sus recetas.
Flexibilizar el mercado laboral, abaratar el despido, moderación
salarial, bajada de impuestos, reducción del gasto público, tal vez
alguno apuntara la sustitución de cotizaciones sociales por el
incremento de tipos del IVA y, según el sector de procedencia,
defenderían o no ayudas públicas a las empresas en crisis. Es muy
posible que los de la banca aboguen por que el Gobierno garantice la
liquidez avalando, a través del ICO, los préstamos exteriores de las
entidades financieras. El Gobierno está desorientado,
pero me temo que no más que los expertos. Es lógico que estén
confundidos porque esta crisis está poniendo en cuestión casi todos los
dogmas sobre los que se ha asentado el pensamiento económico imperante
en España, al menos durante los últimos veinte años. Resulta difícil
entenderla y sobre todo dar soluciones desde el neoliberalismo
económico. La crisis está haciendo presentes de manera
incuestionable las contradicciones y los peligros a los que conduce la
absoluta libertad en los flujos de dinero y de capitales. Los expertos
neoliberales —actualmente todos lo son, y si no, dejan inmediatamente
de ser expertos— no se han cansado de repetir que los gobiernos
tendrían que actuar de tal o cual forma a fin de lograr la confianza de
los mercados financieros. Pero he aquí que ahora los que no son
precisamente de fiar son los propios mercados, ya que han fallado todos
los mecanismos de autorregulación y las propias empresas encargadas de
dar certificado de salud estaban compinchadas con los enfermos, para
testificar en falso por un módico precio. El zorro a cuidar el corral. Ahora
nadie se fía de nadie, como no sea de los Estados. Ahí andan todos los
enemigos de la intervención pública mendigando que el Gobierno avale
sus créditos en el exterior, todos los adalides del libre mercado
apresurándose a pedir al Estado que ayude a las empresas en crisis y,
según parece, el ministro de Industria y la ministra de Vivienda
comparten la misma opinión, aunque sea comprando suelo a los
constructores. Después de revalorizado y una vez que las empresas y los
particulares se hayan apoderado de las plusvalías, se quiere que el
suelo retorne al Estado, que tendría que pagarlo a un precio muy
superior al de coste. La medida es tan impúdica que hasta desde las
filas del PP (su anterior ministro de Hacienda) se ha hablado de
privatización de beneficios y socialización de pérdidas. Si algo se evidencia en esta crisis es que su origen no se encuentra en los salarios ni en la rigidez del mercado laboral ni en el déficit público. Las recetas de los llamados expertos están, por tanto, fuera de todo lugar. Ellos, como papagayos, repiten lo que acostumbran a decir tanto en tiempos de auge como de crisis, repiten lo que conviene a sus señoritos. No ofrecen recetas para salir de la crisis, sino para engordar aún más los beneficios de las empresas y del capital. Como afirmaba en otro artículo, arriman el ascua a su sardina. J-F. M. S, 30-07-2008 [ De "Queda la palabra" -en www.telefonica.net/web2/martin-seco ...- recopilado entre la selección del http://es.wordpress.com/tag/juan-francisco-martin-seco/ ] |
Comentarios (3)