|
. “ No
tengo el gusto de conocer a don Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
Pero tampoco me apetece conocerlo, sobre todo después de haber
terminado de digerir sus declaraciones de hace un par de semanas. El
señor Fdez. Ordóñez cree que para ingresar más fondos al
erario público hay dos magníficas soluciones: retrasar la edad de
jubilación hasta los 67 años y rebajar las pensiones de los
jubilados. Y eso lo dice alguien que nada tiene que ver con los
pensionistas, porque él es un señor 'pensionado', permítaseme la
expresión, pues dispone, con casi toda seguridad, de un contrato
millonario blindado para cuando se retire a su chalecito de la sierra
a criar geranios.
¿Solidaridad
con los pensionistas que no llegan a 1.000 € / mes? Para qué. Don
Miguel tiene la vida resuelta. Este señor y los altos cargos de la
banca, de los seguros, de las grandes empresas privadas y públicas
deberían estar un poco más a la altura y no 'pasar' olímpicamente
de la crisis con unos sueldos vergonzosos por lo elevados, frente al
paupérrimo 'salario mínimo interprofesional' y a los millares de
'mileuristas' que abundan en nuestro país.
A
mí se me ocurren unas cuantas soluciones para acabar con la crisis
de un plumazo. De entrada, volvamos a la peseta; los euros para quien
los quiera. Después, redúzcanse un 60 % los sueldos de
todos aquellos a quienes en un momento dado se les denomina 'su
señoría': diputados, senadores, consejeros, y cualquier cargo
político que ocupe sillón azul, granate, o del color que fuese.
Elimínense de los gastos públicos los teléfonos móviles de sus
señorías, en general. Que cada cual se pague el suyo. Suprímanse
los coches oficiales de todo dios; es decir: si cada españolito va a
trabajar en su coche, moto, guagua, tranvía, o andando, ¿por qué
hemos de pagar tanto despilfarro a tanto político? ¿Qué tienen
ellos que no tengamos los demás? Decrétese que ninguna empresa
pueda establecer contratos 'blindados' para sus directivos. Envíese
como 'consejero de lo que sea' a los EE UU o al Kilimanjaro a alguien
cualificado, a ver si me entienden. Minimícense los dispendios de la
Casa Real, que nos cuesta un pastón a todos (y no soy republicano).
Los consejeros, concejales, alcaldes, directores generales y toda esa
parafernalia funcionarial, no tienen por qué estar mejor pagados que
el conductor de guaguas que se traga ocho horas diarias detrás de un
volante, con una enorme responsabilidad a sus espaldas; del bombero
que vela por nuestra seguridad, del médico de guardia en cualquier
hospital, del Policía Nacional de turno en la comisaría...
Infinitos trabajos duros, responsables y mal pagados frente a
figurines con ternos del Corte Inglés, como mínimo, y que sólo
conocen la penuria de oídas y mal.
Hasta
rebajar las pensiones hay un trecho por recorrer. Empiece el
gobernador del Banco de España por cerrar la boca y nos sentiremos
todos mucho mejor. A los pensionistas, ¡ni mentarlos! "
(Pedro
Marrero Sicilia, diario 'La Opinión de Tenerife', 7 de mayo
del 2009)
|